Espero les guste.
Me temo que ha llegado la distancia y con tal indicio, mi intuitiva imaginación contrastará al silencio. Incómodo no saber si me están olvidando o si aún soy fresco recuerdo.
La irrupción de la distancia es evidencia de olvido y para que la afonía sea un incómodo momento, no hacen falta presunciones.
Desnuda ya no veo su piel, pero sí lo están las dudas y ante la ausencia de su realidad, es la ficción la que va volviéndose adivinanza sin respuestas.
Así, al no haber una voz de testigo, al extraviárseme ella, la mente me habla, me atormenta, con semillas de expectativas que van quedándose cortas o inocuas de pruebas.
Primero te fuiste y me dejaste solamente tu voz, luego supe nada más de tus letras, por último fue que llegó el intruso silenció a darle traición al saludo que en principio planeamos sin una despedida.
Me temo que ha llegado la distancia y con ello la realidad le da la razón a los ruidos que hacía mi mente cuando calculaba si tu ausencia era circunstancial o indiciaria.
La evidencia es incriminatoria, sin embargo, a contraprueba presentose el desinterés que, por lo general, es precisamente el mejor testimonio.
Cámara: Nikon D5200 - Lente 35mm
Iso: 800 | F/1,8 | 1/60
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