Escritor, poema, incierto
Ambos permanecen sentados, en calma y sin forma aparente. En espera de que cambie su concepción del mundo para poder demostrar de que están hechos. Frente a frente, irreconocibles, durante un instante infinito son los aliados perfectos...
Ese recorrido mental como anillo danzante, cruza de pies a cabeza el cuerpo. Cápsula del tiempo, detallando la verdad en cada rincón antes de producir el encuentro.
Obliga a cerrar los ojos y buscar al ciego, quién alejado de lo material, es el dueño de las formas, en una entrada al redimensionamiento.
Así sienten, cuando a punto de nacer, saben que se deben el uno al otro. Ambos tienen voz, ambos están perdidos, encontrarse y ser uno solo, los trae de vuelta al mundo conocido.
"Habla el poeta en su ciclo creativo, y el poema escucha, el poema oye la voz de la cual será el eco sumiso..."
Escritor
¿Puede un poeta parase sobre lo escrito?, tratando de ver más allá, se encuentra parado sobre sí mismo. Esa letra que le ve llorar, guarda la intriga de saber porqué lo hizo. Yo hablo poema y el poema habla conmigo, en lo amorfo del existir, ambos buscamos explicación a nuestro origen desconocido...
Él miró, en las ventanas del alma y transformó todo en múltiples espejos, reflejos que giran entorno, dejándose alcanzar por la huida del pensamiento.
Entre caminos conexos, escaleras que van al cielo, se miran desde lo lejos, más allá del común pensar. Donde la materia, impalpable, en su génesis, empieza a crear su mundo paralelo.
Corren hacia la unión, detrás del fútil abrazo etéreo. Las palabras son del viento, ¿pero quién la puso ahí?, acaso una mano creadora reza más alto que los ángeles del cielo y sean ellos quienes hablan el idioma del silencio...
Poema
¿Quién me hace nacer de nuevo?, quién, este ser, que con cada pincelada me viste de colores nuevos. Yo solo soy la palabra inicio, soy un pensamiento incompleto, necesarios son dos para dar título a un enmarañado recuerdo...
Cuando un poema habla, su voz rompe el laberinto del entendimiento...
Surreal imaginario hábitat del ego, cosmos de una imagen selecta desprendida del claroscuro humano imperfecto. Ambos se buscan y quieren llegar a serlo, pero en el crisol de la existencia, necesitan algo más de tiempo...
Todo tiene su momento, sin importar cuán grande sea el esfuerzo, los une vida y muerte, los une el moribundo camino de hacer infinito su encuentro.
"Las musas son aladas doncellas que van y vienen, en el constante sonar de una lira, a través del universo."
Porque ambos son solo eso, "Sentimientos", terminan plasmados en la hoja de algún cuaderno, a causa de un sufrir movido por el deseo...
"Entretanto sigue el poema, mirando al escritor, intentando atraparlo sumergido en un sueño. El escritor, por su parte, espera estar siempre dispuesto, porque sabe que el arte se deja conocer, solo por aquél, que en verdad quiere entenderlo."
Al final, después de buscar su origen desconocido, ambos llegan al consenso, terminan por ser uno solo, prefieren dejar su destino al incierto...
FIN
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