"Me advierte que nunca termino, la historia de soledad, inquebrantable voz de un espejismo..."
Nunca sentí soledad, en ése, mi transitar, por aquel estrecho camino. Estrechez de mi alma, al saber que solo eran ojos en su lugar, sonidos falsos, de una ilusión que me mantiene vivo.
Ellos, y su pálpito veraz, en realidad nunca fueron. Símiles de mi andar en los laberintos. Tan iguales, en el fondo de una temible oscuridad, los encuentro y la vagues de su luz, es mi alivio...
Sin parar de hablar, son sus designios, inquebrantable voz compañía del ser en mi escudriño. Cernido de gránulos recuerdos, que son el pasado, dando a mi presente algún sentido.
Así, emprendo el viaje sin destino, doblez de la mente, en busca del último rincón deshabitado donde ni siquiera sé, si existo. En esquivo de estos dos párpados que son la puerta, fui gota de firmamento, entre las paredes que subyugan mi recorrido.
"No hace falta buscarlos, sin previo aviso, auto invitados a lo íntimo, están ahí. Los veo mirar, y yo los miro..."
A punto de abrir su boca, boca fuego en los labios, queriendo usar mi voz y decir lo que yo digo. Pero, son tantos, cobran vida a partir de mi delirio, prueban del amargo sabor del vino y conocen la fuente del saber.
Entran en la cabeza del pródigo sin hogar, ése que no logro alcanzar, por vivir atrapado en la piel de un carboncillo. A veces divino placer, a veces un cruel castigo.
Aquí los pasajes son mínimos, debo escoger entre amplios y angostos trechos, cercos, cerchados, con forma de "V" victoria, contornados por el abismo. Abismado, los sigo, les hago a pasar al refugio donde vivo, tenue luminar, donde mi peso es menor que la huida hacia mí mismo.
"Ligero como algodón, vuelo, creo en mi pensamiento; Creo, luego, con mis manos sellos, argumento del cual, ellos, son resultado… la incomprensible fata morgana, sobre el arenal de un reflejo."
¡Provienen de un juego de palabras!, juego de sombras, creído, juego a que son solo la imagen de lo que pienso.
Reflejos perfectos en una pared, serán premio de consolación por mi última actuación triste. En la cual les dejo, junto a esa función sin remedio, esa parte de mí donde de momento acaba el vuelo y no vuelvo, prescindo, de algo que seguro me hará falta luego...
"Así, es despertar atrapado en un sueño, aun dormido, sus vidas penden de un hilo. Y yo, siempre detrás del hombre, ellos a un paso de mí y el hombre delante de lo que en sueños vivo..."
"Y aún, más grande se hace el espacio,
Inmenso, creado a partir de vacío.
La estrechez de mi alma,
advierte que nunca termina,
la historia de soledad,
inquebrantable voz de un espejismo..."
FIN
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