Saludos amigos de Hive, este es un relato muy corto sobre un instante en la vida del bosque.
En la rama de un gigante
Que soñoliento me siento después de haber pasado toda la noche despierto. Me desenrollo y estiro mi cuerpo, los débiles rayos de sol que atraviesan las ramas y llegan hasta mí, me hacen sentir muy bien, con vida y energía para recuperarme. Veo a mi alrededor y el verde de las plantas lo cubre todo y me llegan los múltiples sonidos del bosque, las chicharras y los sapitos están cantando. Pronto, muy pronto lloverá y grandes gotas de agua correrán por las hojas de los grandes árboles hasta las plantas que viven en el dosel y tocarán la tierra humedeciéndola y haciendo que su aroma se desprenda y llene todo el ambiente. Los caminos de agua se llevan las hojas y ramas que han caido, y el barro que se desprende de la montaña.
Me muevo un poco, arrastrándome sobre las ramas, mis ojos siempre alerta y mi lengua... no puedo evitarlo, moviéndose constantemente, es mi naturaleza. Necesito alimento, no pude encontrar un animal desprevenido que pudiera atrapar, no sé qué me pasa ¿Será que ya me estoy volviendo viejo, que mi vida ya está llegando a su fin? Recuerdo haber mudado mi piel hace apenas unos días, pero eso lo he hecho muchas veces, no recuerdo cuantas. Pero no hay que lamentarse, en este ambiente de exuberancia, en este paraíso donde cada quien cumple con su ciclo, el tiempo no se cuenta, solo la vida y la muerte son ciertas, esa es mi realidad.
Ya las sombras cubren la montaña y el gigante donde vivo se prepara para descansar, mientras yo, espero pacientemente por otra noche más.
Muchas gracias por leer y llegar hasta acá.
El dibujo y la fotografía son de mi autoria al igual que el relato