«-PREFACIO-»
En la víspera de este festival de la cosecha gaélico de nombre Samhain. Cuando los antiguos pueblos celtas de Europa celebraban su año nuevo hace más de 3.000 años atrás y que nosotros conocemos hoy como Halloween. Se creía que los espíritus caminaban por la Tierra mientras viajaban al más allá junto con otras criaturas como hadas, fantasmas, duendes y demonios. Y que junto a los muertos, regresaban la noche del 31 de octubre para atormentar a los vivos.
Este ritual servía para despedir a Lugh, el dios del Sol y dar la bienvenida a las noches cortas y frías que traía consigo el otoño. Y era habitual que durante estos festivales además de sacrificar animales a los dioses y reunirse alrededor de hogueras. Los celtas llevasen también disfraces, probablemente con pieles de animales, para confundir a los espíritus y quizás así evitar que estos los poseyeran. Ya que también se cree que con los disfraces, máscaras o caras ennegrecidas que llevaban durante esta celebración personificaban a los muertos.
Pero que una vez llegada la conquista del territorio celta por parte del Imperio romano, esta fiesta se mezcló con otras fiestas de origen romano como la Fiesta de la Cosecha. En el siglo VII, el papa Bonifacio IV decretó el 1 de noviembre el día de Todos los Santos para honrar en un único día a todos aquellos mártires que habían dado su vida por su fe. Lo que desde entonces en el mundo católico, apostólico y romano se da a conocer hoy en día como el día de la “Víspera de Todos los Santos” como tradición y celebración religiosa.
¿Asomarse a un espejo?
Y sí, suficiente información histórica y anecdótica sobre el tema en este post. Que sobre el cuento de Noche de Brujas que les quería hablar en este artículo de hoy, ya he escrito muchas veces antes tanto en inglés como en español.
En realidad, el primer artículo de terror que creé sobre este asunto que me gustaría discutir hoy, de hecho lo escribí en español en la blockchain hace ya más de cinco años atrás, un 5 de Septiembre del año 2017. Para luego re-editarlo traducido al inglés 228 días después, un 21 de Abril del 2018. Y por supuesto, en ambos casos, éstos espeluznantes y aterradores artículos fueron escritos y publicados en la antigua red social de la blockchain de en donde una buena parte de nosotros provenimos mucho antes de que naciera ésta otra desde la cual estas leyendo este post.
Pero para hacerles la historia corta de lo que hoy les quería compartir. Es que el asunto de la práctica de usar disfraces y máscaras en entornos sociales, laborales, religiosos, paganos, supersticiosos o de cualquier otra índole. Estos en realidad no son solo exclusivos de los Carnavales o las fiestas de Halloween nada más. ¡No! para nada.
Y que independientemente de muchas otras celebraciones sociales y fiestas religiosas a través del calendario a lo largo de diferentes culturas a nivel global que también alientan el uso de máscaras y disfraces en sus relaciones, ceremonias, tradiciones y costumbres. En mi no tan humilde opinión, se me antoja que esta costumbre y ritual de llevar máscaras y disfraces en todo momento durante todo el año, es mucho más frecuente de lo que muchos podrían pensar. Y a las pruebas me remito.
Como verán, este post lo escribo y escribiré íntegramente en español. Ya que según mis últimas observaciones desde hace ya un buen tiempo. He considerado que el mensaje de este artículo es y será mucho más relevante y esclarecedor para todos los miembros de la comunidad hispano hablante y particularmente para todos mis paisanos. De hecho, para todos aquellos que hablen o entiendan bien el castellano.
Y digo esto, porque el núcleo principal y la verdadera substancia del mensaje que les quiero transmitir a mis paisanos y hermanos de lengua a través de esta publicación. La voy a realizar en un impactante formato audiovisual. Sí, en video!
Ya que según mi propia percepción, errada o no, me da a mí la impresión de que son precisamente los miembros de la comunidad hispana y particularmente mis paisanos venezolanos, los que más están padeciendo actualmente de éste singular síndrome de sentir que tienen que usar disfraces y llevar máscaras todo el tiempo a fin de poder agradar a los demás y ser tomados en cuenta en este ecosistema social.
Los que no hablen ni entiendan el español o el castellano, que traduzcan este post o que alguien bilingüe se los cuente y describa si es que lo entendieron. Porque en realidad no creo que yo mismo lo vaya a hacer después. Ya que como he dicho antes, el mensaje de este artículo de Halloween va dirigido a una audiencia muy específica.
No obstante, en realidad no creo que nadie, absolutamente nadie, alrededor del mundo y al margen de la lengua madre que domine. Realmente no creo que nadie se salve de sentir temor, aprehensión y apremio al asomarse a éste revelador espejo:
«-Asomandose al espejo-»
"La psicología en el tocador"
Porque comprender al otro, realmente no tiene porque implicar que estés siempre de acuerdo con él. Y para ésto siempre hay espejos de espejos a tu disposición y al margen de si estamos en Carnavales, Halloween o en la Víspera de Todos los Santos.
Dicen los Budistas que así cómo es arriba es abajo. "Cómo es adentro es afuera" Famosa y popular frase también atribuida a Hermes Trismegisto en un texto escrito en la Tabla Esmeralda de su autoría. Y es justo ésto lo que intento transmitiros en este post. Ya sea en el mundo digital, virtual, en el Metaverso o en el Mundo Real. El uso de máscaras y disfraces a destiempo no es muy bienvenido. Aunque ciertamente soy consciente de que existan muchos aquí que de vez en cuando clamen que a ellos no les duele y ya están convencidos de que nunca les va a doler. };)