Noche, que de negro luto te vistes,
esperando mi último aliento.
Noche, que de frialdad te atavías,
esperando cubrir mi ataúd.
Muerte que has tocado a mi puerta
pero no he querido dejar pasar.
Muerte, que te tengo mucho miedo,
no estoy lista para verte llegar.
Mi trabajo en el mundo he cumplido,
se apaga en mis ojos, el último brillo,
se me escapa la vida, mi más bella flor
y llegan las sombras tomando valor.
No quiero irme, pero cansada ya estoy.
Mi cuerpo lleno de cicatrices está;
cicatrices que el tiempo no ha de atenuar.
Cierro mis ojos, ya del mundo me voy.
Tengo miedo de haceros daño
Tengo miedo de haceros llorar
Pero mi cuerpo ya está roto
Mi alma necesita escapar
Quiero morir, morir, en paz descansar.
Alzar el vuelo sin cuerpo, sin ojos, sin alas.
Estar tranquila y segura en ese lugar,
donde sé que Dios me ha de abrazar.
Las imágenes utilizadas en esta publicación, están libres de derechos de autor. Han sido extraídas desde Pixabay y desde Pxfuel. La edición de la segunda imagen ha sido realizada con el programa gratuito PhotoScape