¡Hola, ! Me encantó leerte porque me sentí muy identificada con tus palabras, especialmente en esa lucha constante entre el apego y la necesidad de orden. Es muy interesante la comparación que haces con los museos o las iglesias; esos espacios nos invitan a la contemplación precisamente porque su armonía visual elimina el 'ruido' mental.
Te confieso que yo también sufro con el tema de los libros; esos "invasores" que acumulamos con la ilusión de leerlos y que terminan ocupando un espacio que, como bien dices, a veces ya ha sido rebasado. Me llamó mucho la atención tu anécdota de los CDs; a veces la vida (o un imprevisto como el de la biblioteca) nos da ese empujoncito necesario para soltar y entender que no necesitamos tanto para estar bien. Gracias por recordarnos que el orden externo es, en realidad, un regalo para nuestra propia concentración y paz mental. ¡Saludos!
RE: Poner orden| Bringing order