Un beso tuyo es lo que deseo.
Abrazada a ti, quiero saborear
el néctar de labios,
arrúllame con tus versos,
despierta en mí en esos deseos
que llevan tiempo adormecidos.
Hoy deseosa de nuestros cuerpos
me duele comprender que quererte
y no tenerte es tan doloroso
que vivir así es un sufrimiento,
que prefiero mil veces perderte.
No tengo nada de ti,
ni siquiera un beso robado,
solo sueños rotos que mi mente fantaseó.
No quiero amaneceres de ausencia
mucho menos noches vacías.
Pensamientos locos llegan a mis sueños,
se me agotó la paciencia,
me canse de esperarte,
que algún que otro día
quizás te acuerdes de mí