En el pasado, cuando aún no existía ni internet ni las redes sociales, ocurrían eventos escandolosos y casi nadie se enteraba de ellos. Pero, ahora cualquier "simplicidad" puede tener connotaciones complejas. Casualmente, hoy vi en el noticiero que la madre de un jovencito de 11 años, que se pasaba muchas horas frente a la computadora participando en "juegos en línea", estaba recibiendo "acoso sexual" de un hombre de 40 años, que se hacía pasar por un chico.
A partir de lo antes dicho, vuelvo al concepto de lo "simple". Para mí, jugar con los amigos era maravilloso, pues, si bien nos poníamos bravos, también teníamos la posibilidad de reconciliarnos al otro día.
A través de los juegos estrechábamos lazos de hermandad, que nos duraban toda la vida. Pero, ahora los juegos, sobre todo los virtuales, no son tan simples, pues detrás de ellos pueden tejerse redes complejas de acoso, de violencia, de depresiones, de irritabilidad y de ansiedad, entre otros.
De modo que, comparto la idea de que "La simplicidad es la nueva complejidad".
Gracias por su lectura
In the past, before the internet and social media existed, scandalous events occurred and almost no one knew about them. But now, any "simple" thing can have complex implications. Coincidentally, I saw on the news today that the mother of an 11-year-old boy, who spent many hours in front of the computer playing "online games," was being sexually harassed by a 40-year-old man posing as a boy.
Based on what I've said, I return to the concept of "simplicity." For me, playing with friends was wonderful because, even if we got angry, we also had the chance to make up the next day.
Through games, we forged bonds of brotherhood that lasted a lifetime. But now, games, especially virtual ones, are not so simple, as complex networks of harassment, violence, depression, irritability, and anxiety, among other things, can be woven behind them.
Therefore, I share the idea that "Simplicity is the new complexity."
Thank you for reading