Señor, derrama tu gracia y tu infinita misericordia
sobre mi, permite que sea un instrumento de tu luz
que ilumina senderos de oscuridad y tinieblas.
Coloca tus manos sobre mi
deja que tu Espíritu Santo llene mi vida,
mi alma, mi mente y mi corazón.
Que tu luz divina brille a través de mi
dejando un mensaje de fe, amor y esperanza
a cada paso que doy, convirtiendome así,
en reflejo de tu inmensa misericordia.
AMÉN