LA MUÑECA DE TRAPO
La Muñeca de Trapo, es de elaboración cacera y dimensiones variables. Se fabrica mayormente por las abuelas o pequeños talleres artesanales donde se implementan materiales tales como: tela, hilos, estambre, algodón, pintura para realzar la forma de los ojos y boca, y el resto de los materiales variará dependiendo de la creatividad de su creadora e incluso de la región.
En Venezuela ha estado presente como juego tradicional, pero con el pasar del tiempo y avances tecnológicos se ha desplazado por muñecas de origen industrial y producidas en serie a base de plástico y circuitos, los cuales son incorporados para imitar acciones humanas. La Muñeca de Trapo no tiene chips, no tiene cables, no usa pilas, no se mueven sus articulaciones, no habla, no llora, solo está presente y sus bondades merecen ser reconocidas.
La Muñeca de Trapo, como su nombre lo indica no es de marca ni diseñador, es coloquialmente realizada de retazos. Aunque tengan los mismos materiales cada una es única y especial, lleva consigo el arte y el legado cultural, que solo puede pasar de generación en generación, además de ser otorgada como una forma de identificar valores maternales, de cuidado, ternura y protección.
Este juego tradicional da paso a la “Imaginación y Creatividad”. Las niñas y los niños (que también participan en juegos simbólicos) la usan en un sinfín de situaciones que más adelante tendrá una trascendencia socio-emocional. Son bautizadas, son las hijas al jugar mamá y papá, son las pacientes al jugar a la doctora, son alumnas al jugar a ser maestra, son la compañía ideal de viajes y hasta de sueños, entre tantas otras aaciones.
La muñeca de la foto es de mi propiedad, no pertenece a mi infancia, pero me recuerda las muchas que tuve y de los juegos que disfrute de niña. Gracias a mis muñequitas compartí, crecí, incorpore valores y cultive una vocación.