Pensé en muchas cosas para este concurso, llego un momento en que me detuve a pensar y si mañana no tengo la capacidad de extrañar a los seres que amo, o peor aún, si mi hijo hace algo gracioso para hacerme reír y no logró expresarme esa sonrisa.
Creo que si hablamos de que no daría a nadie, por nada del mundo, si me pusieran escoger, escogería no dar mis emociones.
Algo que caracteriza al ser humano es la capacidad de expresarse a través de sus emociones.
No me imagino una vida sin la capacidad de reír, de llorar, de sentir rabia, dolor o impotencia.
Llegué a esa conclusión, porque mi hijo me pregunta en algunas ocasiones cuando le llamo la atención, ¿ mamá estás enojada todavía?, en ese momento lo miro y le contesto, no amor para nada y el me dice: bueno mamá entonces regalarme una sonrisa.
Es cuando pienso que se sería de nosotros, si no tuviéramos la capacidad de expresar nuestros emociones.
Talvez seríamos como zombis, porque si no puedes sentir dolor por ejemplo, por la perdida de un ser querido, creo que ni siquiera seríamos animales, porque hasta los animales sentirían la perdida de alguien de su manada.
Cada ser humano expresa sus emociones, dependiendo de los sucesos que lleguen a su vida cotidiana.
Mi conclusión es, que si me piden entregar mis emociones, no las daría a nadie, por nada del mundo.