Hola, ¿qué tal? Me dicen colador y me dedico a la separación.
Cuando quieren los sólidos lejos de los líquidos,
es cuando aparezco y sirvo como filtro.
Mucho gusto, me llaman cazuela,
porque soy profunda como mi abuela.
Tengo dos azas, conservo el calor y cocino como nadie
los guisos, las sopas y el mejillón.
Disculpen que interrumpa su conversación,
pero como soy nuevo, aprovecho la presentación.
Soy el cucharon, algo entrometido
porque remuevo todo aquello,
que en la cazuela esté sumergido.
De un lugar a otro extraigo porciones,
del sólido o líquido sirvo de transporte.
¡Tranquilo muchacho! Yo soy el batidor
y puedo mezclar hasta los huevos,
como todo un campeón.
Si estas en la cocina, puedes participar,
en cualquier conversación que aquí se pueda dar.
¿Pero a qué se debe tanta algarabía?
¿Acaso jamás habían estado en está cocina?
Hablo por el cuchillo y el tenedor, que este momento están con el Sr.
Soy la cucharilla, parte de su equipo y los tres vamos juntos a adornar la mesa.
Una noche es pasta, otra puede ser avena o tal vez una rica ternera.
Por eso estamos juntos en toda ocasión,
pues no sabemos qué plato elegirá el Sr.
Y la noche fue larga para estos utensilios,
que pasaron el rato hablando de sí mismos.
Día 4/ ejercicio: Objetos humanizados, selecciona dos utensilios de cocina y crea un dialogo entre ellos.( Hice un ligero cambio, utilizando varios utensilios)
¡Agradecida con , por la iniciativa!
Si desean poner a prueba su creatividad, Por favor lee aquí