¡✋ Hola Psiconautas!
Al leer "Principios de psicología general" de Rubinstein, preparando una clase, recordé algo que de estudiante me causó un tremendo dolor de cabeza; así que hoy trataré de evitarlo a quien lo lea.
Veremos uno de esos debates que hacen que los psicólogos nos frotémos las manos y los estudiantes se cuestionen si eligieron bien . Si han sentido que su cerebro va un paso por delante de sus sentidos, les cuento que Serguéi Rubinstein, un gran exponente de la psicología soviética, tenía mucho que decir al respecto.
La paradoja de lo "Igual pero Diferente"
Rubinstein dejó una bomba teórica que todavía resuena:
"...la sensación y la percepción se distinguen como dos formas o relaciones distintas de la conciencia con respecto a la realidad objetiva;... La sensación y la percepción son, pues, a la vez iguales y distintas."
¿Qué nos quería decir este hombre? (Y aquí entro yo, para decirles que Rubinstein no era de los que se conformaban con explicaciones simples).
Para Rubinstein, la sensación es el reflejo de las cualidades aisladas de los objetos (el brillo de una pantalla, el calor de un café). En cambio, la percepción es el reflejo del objeto en su totalidad, como una unidad integral.
• Lo que los une (lo "Igual"): Ambos procesos son formas de conocimiento sensorial. No existen el uno sin el otro en la vida real. No puedes percibir una manzana si tus receptores no captan primero el color rojo y la textura lisa.
• Lo que los separa (lo "Distinto"): La percepción no es una simple suma de sensaciones. Es una estructura compleja. Mientras la sensación nos da el "material", la percepción nos da el "objeto".
¿Ecos de la Gestalt?
Es curioso, porque mientras Rubinstein escribía esto desde el enfoque histórico-cultural, los psicólogos de la Gestalt en Alemania decían por todos lados que "el todo es más que la suma de las partes". Aunque Rubinstein criticaba a los gestaltistas por ignorar el papel de la actividad y la experiencia social, ambos coincidían en algo: nuestra mente no es un buzón donde caen datos sueltos; es un procesador que organiza la realidad.
La diferencia clave es que, para Rubinstein, esta relación con la realidad objetiva está mediada por la conciencia y la acción. No solo "vemos", sino que "percibimos para actuar" en un contexto sociocultural.
Quedemonos con lo siguiente:
• Una dualidad inseparable: Sensación y percepción son dos caras de la misma moneda cognitiva.
• Más que solo datos: La percepción integra las sensaciones en una imagen completa del mundo, dándoles significado.
• Un reflejo de la realidad: Ambos procesos nos conectan con el mundo exterior, pero a niveles de complejidad distintos.
Resumiendo, sentimos las notas, pero percibimos la melodía. Y Rubinstein nos recuerda que esa melodía solo tiene sentido porque nuestra conciencia está activamente "relacionada" con la realidad.