Primero: “Aprender”; se preparó y estudio.
Segundo: “Actitud positiva”; Lo aplico para cualquier hora y con todas las personas de su entorno, ya que como madre enfrenta muchos retos, pruebas y alegrías. Y para salir delante de esas experiencias dependía su aptitud, ya sea para bien o para mal. El mantener esa actitud ha sido su clave para convertirse en una madre exitosa y un modelo positivo para sus hijas.
Tercero: “Implementar”: Todo lo aprendido lo implemento en su trabajo intensamente. Pues, sus palabras en la conversación fueron: “¡no se obtiene nada a cambio de nada, debemos educarnos para obtener resultados futuros!”. Ella trabaja, pero no para tus necesidades y deseos, estás trabajando por el bien de sus hijas para brindarles la mejor vida posible, y eso requiere dinero, en la mayoría de las sociedades.
Cuarto: “Administrar el tiempo”; creo un horario centrado en dedicar tiempo a sus hijas y al trabajo; creo un equilibrio el cual le permite asistir a las actividades, demostrarle que las apoya en cualquier cosa que haga, estando ahí. La fuerza emocional de sus hijas está basada casi por completo en la fortaleza que ella les demuestra.
Quinto: “Disfrutar”, cada vez que puede, goza de su trabajo y esfuerzo, con sus hijas.
Terminamos nuestros cafés, en medio de tan agradable e instruida conversación. Al ella retirarse de la mesa, pensé:
Ahora, ¿sabes el secreto del éxito? ¿quieres implementarlo en tu vida?