Te encuentras en un restaurante, el chico de la mesa de al lado pide un plato combinado y se deja todo lo que hay a la izquierda de su plato, concretamente todas las patatas fritas.
¿Tendrá algo en contra de las patatas fritas?
Paseas por la calle y te cruzas con una chica que va maquillada y sin maquillar al mismo tiempo, dependiendo del lado por el que te la cruces; Derecho sí, izquierdo no.
¿Será la nueva moda?
Entras a una cafetería para pedir un café para llevar y el chico que está delante de ti en la cola parece que se haya quedado sin batería en la afeitadora a mitad del proceso, solamente lleva afeitada la mitad izquierda de la cara.
¿Habrá ocurrido eso realmente?
Hombre heminegligente afeitandose
Las respuestas de las tres preguntas anteriores es no. Estas personas tienen algo en común, padecen heminegligencia visuo-espacial.
A causa de lesiones en uno de los hemisferios cerebrales, la persona que lo sufre, deja de percibir conscientemente la parte del mundo contraria a la lesión. Es más común que la lesión se encuentre en el hemisferio derecho del cerebro con lo que lo que en su peculiar percepción desaparece la mitad izquierda de todo lo que les rodea.
Esta dificultad puede afectar a la orientación, a la respuesta a estímulos o a la realización de acciones que tienen que ver con el hemicampo visual contrario a la lesión. Una de las formas más típicas para la detección de este síndrome es el hecho de dibujar un reloj o copiar un dibujo. En ambos casos esta persona, sólo plasmará la mitad del dibujo inversa al hemisferio cerebral donde se encuentra la lesión.
Heminegligente con lesión en hemisferio derecho, realizando copias de dibujos
Para entender mejor este trastorno, es necesario remarcar que no se trata de ceguera, sino de una falta de atención de manera consciente a la información que llega al lado contrario de la lesión cerebral, ignorándola por completo.
Esto se ha visto reflejado en pacientes que inconscientemente han percibido información del lado “ignorado”. Existe una prueba en que se le presenta a un paciente el dibujo de dos casas, una ardiendo y la otra en perfectas condiciones. La casa que se encuentra en llamas se sitúa en el lado del folio que no percibe, quedando en su lado visible la casa normal. En primer lugar se le pregunta si las dos casa son iguales, a lo que todos los pacientes responden que sí. Acto seguido se le pregunta cual de las dos casas eligiría para vivir, a lo que nuevamente, todos los pacientes responden que preferirian vivir en la casa normal, sin saber explicar el porqué. Esto indica que existe una falta de atención consciente hacia un hemicuerpo que se puede presentar con distintos grados de intensidad.
La mente humana es maravillosa y haberme encontrado con un trastorno como este ha despertado mi interés y curiosidad por descubrir más sobre la neuropsicología. ¿Conocéis más trastornos de la percepción?
¡Un saludo!