Durante la ruptura de una relación, nos damos cuenta que en ocasiones este proceso suele ser difícil y doloroso, que en la mayoría de los casos ocurre debido al apego que creamos sobre la otra persona y la dependencia emocional que se genera durante todo ese tiempo que pudimos haber compartido.
Es en ese momento donde no entendemos por qué nuestra mente nos causa este tipo de malestares, si lógicamente sabemos que esa persona tal vez no sea para nosotros o nosotros no somos buenos para ellos, pero aun así, nuestra mente nos pone a sufrir y nos hace visualizar la transición en un punto bastante complicado y a su vez traumante.
Uno de las respuestas más típicas que solemos tener ante esta circunstancia de separación, es que buscamos la justificación en el amor, aun sabiendo que esa persona no nos corresponde, no es la persona indicada, no nos hace bien estar con ella o con él, entre otras circunstancias que pueden estar ligadas a tener que separarnos. Es por esta razón que debemos de tomar en consideración dos aspectos que en la mayoría de las veces no hacemos consciente como lo es el amor y la dependencia.
El Amor VS La Dependencia.
El amor, es un sentimiento que se adquiere cuando nos concebimos plenos con otra persona, nos consideramos libre compartiendo experiencias, respetando las diferencias de cada uno y sobre todo cuando queremos el bienestar tanto para ti como para la otra persona alcanzando un beneficio mutuo ante nuestra relacion.
Es de esta misma manera que podemos caracterizar a la dependencia como un estado psicológico de temores, miedos e inseguridades que no nos dejan hacernos sentir capaz de estar sin la otra persona, entregando nuestra felicidad y estabilidad emocional en manos de otros, haciendo de esta manera decir o escuchar frases como esta: ´´A mí no me importa lo que quieras, yo solo quiero que estés conmigo porque yo no sé si puedo estar sin ti´´
Otra de las cosas que nos hacen sentir de esta transición algo dolorosa, es el hecho que nos creamos de manera inconsciente una serie de necesidades que no son básicas y que podemos sobrevivir sin ellas, la cuestión es que no nos hacemos consciente que podemos sobrevivir sin una pareja, sin salir con alguien, sin eso que crees que tanto necesitas. Dejando de tener claro que nuestra mente y nuestros pensamientos se encuentran bajo nuestro control, nosotros decidimos en que pensamos y a partir de esa decisión generamos sentimientos. Los sentimientos no se dan por casualidad, sino que se dan mediante la calidad, el direccionamiento, la perspectiva y el significado que podemos tener para ver el mundo diferente y obtener mejores resultados en nuestras relaciones.
Errores frecuentes en el desapego.
Uno de los errores más frecuentes que intentamos integrar durante la transición del enamoramiento se encuentra entrelazado con la indiferencia, utilizando este medio como método para no sentirte mal o sufrir omitiendo de cualquier forma el sentimiento de amor.
El amar no tiene nada de malo, más bien es algo increíble cuando lo logramos hacer con independencia, y esto se debe a que logramos alcanzar el hacer sentir a nuestra pareja que más allá de ser una necesidad el ser amado es más bien una decisión de cada uno como un complemento.
Recuerda que la frase:
´´Ando en búsqueda de mi otra media naranja´´ Se encuentra completamente errónea, ya que tú eres una naranja por ser una persona completa e independiente y que solo buscamos la compañía de otra naranja, para que nos sirva de compañero o compañera en el transcurso de nuestras vidas.