Cuando llegué a Alemania se me puso la piel como un cartón, reseca y agrietada, en pocas palabras me estaba muriendo en vida. Me eché de todo, desde cremas, hasta aceites y nada.
Hasta que recurrí a mi padre y me dijo que no me bañara, la niña de mi interior brincó de alegría, pero disimule y le dije: Keehhhh? Cómo que no bañarme!?
Y así fue. Comence a bañarme con jabón cada 3 dias, y mi piel mágicamente volvió a florecer. Mi papá me explicó, que aunque mucha gente cree que entre mas te bañas, mejor. La realidad es que la piel entre más la lavas, más vulnerable es a enfermedades y a envejecerse, y que no tiene sentido quitarle la grasa natural que la proteje e hidrata, para rehidratarla luego con cremas y productos químicos.
Lo ideal sería que (aparte de las zonas intimas y axilas) nos bañaramos con Jabón el resto del cuerpo, cada dos días.
Y no se ustedes, pero a mi el consejito me salvo la vida y la piel✨🌺