Los días soleados son los favoritos de mucha gente, pero tenemos que admitir que un día de lluvia de vez en cuando es muy bueno, sobre todo cuando estamos en casa bien acompañados y de una buena taza de café.
Dato curioso: El olor de la lluvia
La mayoría de las personas nota un olor característico en el aire después de la lluvia. Uno de los más agradables aromas de la lluvia, que a menudo se observa en el campo, realmente es causado por bacterias.
La responsable del agradable olor a tierra mojada que solemos percibir tras la lluvia es una bacteria inofensiva llamada Streptomyces coelicolor.
Cuando el suelo se seca, las bacterias producen las esporas. Con la fuerza y el agua, la lluvia suelta estas diminutas esporas en el aire, donde la humedad actúa como un “spray”, llevando estas partículas y esparciéndolas en el aire. Estas esporas liberan vapores de aceites con un olor característico de la tierra, por esto, se la asocia con la precipitación.
La bacteria es muy común y puede encontrarse en zonas de todo el mundo, representando la universalidad de este delicado olor de la lluvia. El olor es aún más fuerte cuando la lluvia viene después de un largo período de sequía.