¿Qué tal amigos del Ciber Espacio?
¿Les ha sucedido que tienen una idea para escribir un post y se va quedando en el olvido?
Hace poco más de un mes tuve la suerte de encontrar un vino Saint-Émilion.
![83d411a7_6b98_455c_b436_b6140c4dff63.jpeg]
()
Y por supuesto que hice mi compra. Vino a mi memoria mi primer viaje a Francia. En el verano de 1993 había logrado reunir algunos ahorros para realizar uno de mis sueños desde mi adolescencia: Viajar a Estados Unidos. Este sueño había nacido durante los años trabajando en el Hotel Playa Paraíso, en Costa Esmeralda. Por aquellos años aún no le llamaban Costa Esmeralda a esa franja costera del Golfo de México, donde se encuentra mi Pueblo.
Desafortunadamente había intentado obtener la visa gringa tres veces. Suponía que por estar estudiando Lenguas Extranjeras en Puebla sería posible obtenerla. Y nada. Siempre la misma respuesta: Denegado. Sin ninguna explicación. Desde esa vez me prometí no volver a solicitarla hasta que estuviera seguro que me la darían.
Un día le comenté a mi maestro de francés Patrick Lafarge que me había negado la visa y había pensado visitar a unos amigos en Estados Unidos. Había un par de amigos que visitaban cada año México durante mis años de trabajo en Veracruz. Luego seguimos en contacto. Escribía en mi rudimentario inglés y nos manteníamos en contacto.
Entonces Patrick me dijo, ¿y por qué no vas a Francia? Si quieres, Yo voy a ir en verano, y se van conmigo Victor, y Margarita. Estaría bien, le dije. Pues veo cuánto costaría.
Y bueno, por lo que vine a recordar el pueblo Saint-Émilion es que un día visitamos los alrededores de su pueblo. Y uno de esos lugares fue Saint-Émilion. Cuando fuimos, Patrick nos dijo. Los vinos Saint-Émilion son famosos. Cualquier Saint-Émilion es garantía. "Sabe a terciopelo", resaltó con su español afrancesado.
Aquel viaje fue inolvidable, a pesar de haber con muchas restricciones eso me ayudó a impulsar mi aprendizaje en el francés.
Y casi treinta años después vine a tener la oportunidad de probar un aterciopelado Saint-Émilion en Hong Kong.
¡Gracias Patrick por esos recuerdos de aquellos tiempos de universitario! Mercie beaucoup mon prof, mon ami!
¡SALUT!