Los hijos son un gran fuente de satisfacción y también de preocupación que pueden unir o separar a los padres. Es buena idea comenzar a planificar y a prepararse para un nido vacío antes de que tus hijos estén listos para irse. Esto facilitará considerablemente el proceso de transición y también le demostrará a tus hijos que continúas con tu vida y que esperas que ellos hagan lo mismo.
Acoto, que no es una condición clínica propiamente, pero es un término para identificar al conjunto de síntomas que experimentan los padres cuando sus hijos se van del hogar.
El síndrome del nido vacío se refiere a un conjunto de sentimientos de carácter negativo como: tristeza, llanto, soledad, pérdida del sentido de la vida, melancolía, sentimiento de abandono, ansiedad y estrés, desesperanza, problemas para dormir, aburrimiento, irritabilidad, etc que experimentan los padres. Sí estos síntomas se prolongan o causan alguna interferencia significativa en la vida, es recomendable solicitar la ayuda de un profesional .
Para reducir el impacto se recomienda:
- Mantener activos los hobbies
- Que los hijos se marchen progresivamente, por ejemplo: irse de fin de semana, luego un día entre semana.
- Cuida la relación con tu pareja.
- Forma nuevas amistades y revive las antiguas.
- Inicia un nuevo pasatiempo.
- Retoma estudios (continuar si los dejaste o los inicias desde cero).
- Ofrécete de voluntario en cualquier causa social.
- Cuídate, ya no hay excusas sobre el "no tener tiempo" la alimentación y hacer algún ejercicio como rutina para mejorar la salud.
- Es importante que se adapten a otras formas de comunicación como: mensajes vía texto, redes sociales, skype, correo electrónico.
Recuerda, que si tus hijos se fueron de la casa deben sentirse orgullosos de si mismo, por haber criado hijos capaces de salir al mundo, y prosperar por su cuenta y decirte: