En verdad, dibujaste demasiado duro.
Y tu flecha echó un vistazo al pasado, continuó.
Encendiendo bosques, haciendo túneles en las montañas,
arrasando ciudades.
Dividiendo.
Un año después, da la vuelta al mundo.
Se cierra en el lugar donde comenzó por primera vez.
Suelta tu arco, levanta tu brazo. No mires atrás, no mires hacia adelante.
Solo mírame.
Y por el amor de Dios, tómalo.