Solo, encerrado en mi propio ser, con el alma hecha pedazos, sin esperanzas, como si mi cuerpo y alma se hubiesen separado me pude ver caminando como un vagabundo sin rumbo alguno, sentía que lo había perdido todo, pero en realidad no había perdido nada porque nunca nada de eso fue mio, mi vida habia acabado, las gotas empezaban a caer, me decidi a parar un taxi y lo hice, le di mi dirección y el camino se hiso eterno, al fin estaba frente a mi casa, me dispuse a entrar y solo al verla todo se me olvido, todo lo malo se fue, con un abrazo se curaron todos los males, la sonrisa volvio a mi rostro, era la mujer mas importante, mi madre.