Ama al Señor tu Dios con toda tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente
Mateo 22, 37
Mas la hora viene y ahora es, cuando los verdaderos doradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren
Juan 4, 23
He aquí la razón y el propósito de nuestra vida.
Es usual escuchar frases como te adoro, la adoro, es mi adoración o mi adorado tormento.
Cuando sólo deberíamos referir ese termino aplicado a nuestra relación con Dios.