La única manera segura de subir esta escalera que conecta el cielo y la tierra consiste en mirar hacia arriba, al Señor. Si miras hacia abajo en cualquier otra dirección, ¡estás en problemas! No dejes de mirar a Jesús. Satanás hace todo lo que está a su alcance para hacer que miremos el mundo, a los enemigos, a los amigos, aun a la iglesia y sus dirigentes. Mirar cualquier otra cosa en lugar de mirarlo a él tae como resultado el desaliento. Ser atraído por cualquier otra persona que no sea Jesús puede llevar a la perdida de la vida eterna.
Alabemos al Rey por el privilegio de mirarlo. ¡Alabémoslo porque es digno de ser contemplado!