¡No olvides al SEÑOR tu Dios, y no dejes de obedecer todos sus mandamientos. Siempre existe el peligro de que cuando te hayas saciado y hayas prosperado, y hayas edificado casas hermosas, caigas en el orgullo y te olvides del SEÑOR tu Dios que te sacó de la esclavitud en la tierra de Egipto. Por eso, tengan mucho cuidado, ¡no te olvides del SEÑOR tu Dios,
Deuteronomio 8:11-12, 14
¿Que tan preparados estamos para recibir del señor la respuesta a lo que le estamos pidiendo?...
Nos enfocamos tanto en pedir que ni siquiera nos tomamos el tiempo para pensar si podremos resistir esa bendición de Dios para nosotros!
Que triste es olvidarse de Dios después que tenemos su bendición..., Moisés le recuerda al pueblo de Israel: cuídate de olvidarte de Dios cuando comiences a prosperar...
Piensa: Si Dios hizo algo en tu vida, solo un pequeño destello de su gloria sobre ti y en ves de ser agradecido y permanecer en Dios, lo que hiciste fue alejarte y vanagloriarte..., ¿que pasaría si Dios te diera realmente todo?
Hoy deberíamos dejar de criticar y cuestionar a Dios sobre el porqué no ha respondido hoy, y más bien preguntarnos :
¿Estoy preparado para lo que estoy pidiendo?
Seamos agradecidos todo el tiempo por lo que tenemos, es por la Gracia de Dios que hoy estamos vivos, su misericordia es grande.
Dios siempre llega JUSTO A TIEMPO