Palabras de San Agustín, dirigidas a Dios:
"¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva! ¡Tarde te amé! Estabas dentro de mí, y yo estaba en el mundo, fuera de mi... Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo".
Confesiones.
San Agustín de Hipona