. Así como la sal da sabor a la comida y la luz ilumina las tinieblas, así también la santidad da pleno sentido a la vida, haciéndola un reflejo de la gloria de Dios» (San Juan Pablo II). El llamado es claro: vivir nuestra fe con fortaleza y ser en nuestra vida de cada día coherentes con nuestra identidad de cristianos de manera que podamos ser lo que Jesús nos llama a ser: sal de la tierra y luz del mundo.[1] Desde otra perspectiva Dios es la luz del mundo segùn el santo evangelio de Juan 8,1 deducimos que el hecho de que Dios es luz, establece un contraste natural con la oscuridad. Si la luz es una metáfora para la justicia y la bondad, entonces la oscuridad simboliza el mal y el pecado. 1 Juan 1:6 dice que "Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad”. El versículo 5 dice, "Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él". Fíjese que no se nos dice que Dios es una luz, sino que Él es la luz. La luz es parte de su esencia, como lo es el amor (1 Juan 4:8). El mensaje es que Dios es sin reservas, completa y absolutamente santo, sin mezcla de pecado, sin contaminación de iniquidad y sin ningún indicio de injusticia. Dios es luz y su plan es que los creyentes hagan resplandecer su luz, llegando a ser más como Cristo cada día. "Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas" (1 Tesalonicenses 5:5). Dios es el creador de la luz física, así como el dador de la luz espiritual, por medio de la cual podemos ver la verdad. La luz expone lo que se oculta en la oscuridad; muestra las cosas como realmente son. Andar en la luz significa conocer a Dios, entender la verdad y vivir en justicia. Los creyentes en Cristo deben confesar cualquier oscuridad dentro de ellos mismos - sus pecados y transgresiones - y dejar que Dios haga resplandecer su luz a través de ellos.[2]
En esta primer encuentro quiero presentar una foto que curiosamente muestra una figura que refleja un fraile capuchino, como los del tiempo de san francisco de asis, esta foto la realice en una unciòn de aceite despuès de culminar un taller de àngeles dictado por el presbítero Josè Palmar, en la parroquia nuestra señora de Guadalupe, en sector sierra maestra de san francisco - zulia -Venezuela. ustedes pueden apreciar a través de esta imagen que si se captó este tipo de imagen no es para sorprender ni escandalizar, lo sobrenatural, sino para que entendamos que el mundo espiritual existe y es parte de nuestro mundo aun cuando a simple vista no se palpe y todos no lo entiendan. Paz y Bien Dios les bendiga. ![DSC03456.JPG](