En el mundo hay personas buenas y malas, pero no totalmente buenas. ¿A que se debe esto, y por qué se origina la maldad en las personas? La respuesta a veces no es fácil de concebir, pero la maldad se origina de nuestro antepasado Caín, el hijo de Adán y Eva. En la historia bíblica se dice que Abel, el hermano de Caín era un hombre muy bueno, pero por celos, Caín lo mató y obviamente éste ser tan bueno, no tuvo descendencia. Pero Caín, si, él se casó y tuvo hijos. De la descendencia de Caín nos originamos todos los seres humanos.
Claro está, después Dios hizo otras limpiezas en la tierra, viendo la maldad en el hombre. Pero de igual modo, en este siglo XXI, el hombre sigue teniendo arraigada la maldad en su corazón. Sólo el autodominio nos da ese freno, pero algunos no tienen ese don. Eso lo podemos ver a nivel mundial, cuando vemos a muchos países en guerra. Y para llevarlo al plano familiar, se observan hermanos peleando por una herencia o por celos y rivalidad entre ellos.