Bajo la niebla, el viento y el eterno frío estos ejemplares florecen, son las Flores del Frío, así las llamo porque las condiciones ambientales donde se desarrollan son costantes. Sobre una altura de 2.900 mts en el piedemonte andino las veremos adornando los caminos de los callejones que dan hacia el páramo de la Sierra Nevada de Mérida.
Las fotografías son de mi responsabilidad.