La verdad es que cuando veo todo lo que pasó con Karim Benzema en esa temporada 2021-2022 todavía se me pone la piel de gallina porque como madridista que soy me acuerdo perfecto de cada uno de esos momentos donde el tipo se convertia en el dios del futbol. Después de años aguantando que le dijeran Benzemalo y que lo criticaran por todo, el francés decidió que ya estaba bueno de estar en la sombra de Cristiano y que era su momento de brillar, la temporada que hizo no fue buena, fue algo de otro planeta algo que de verdad no se ve todos los días. Cuando Cristiano se fue del Madrid yo pensaba que se iba a acabar todo, que se venian años horribles sin el portugues pero resulta que Benzema tenia otras planes, el tipo esperó pacientemente, se comió todas las criticas y cuando llegó su oportunidad la aprovechó como solo los grandes saben hacerlo. Durante nueve años estuvo siendo el pobre en la sombra de Cristiano, comiendo banca a veces con tipos como Higuain o Morata que ni de cerca tenian su calidad, aguantando los gritos de una afición que no valoraba lo que hacia por el equipo, pero al final todo valió la pena porque lo que hizo esa temporada es algo que la gente va a recordar para siempre.
El tipo arrancó la temporada como capitán después de que se fuera Ramos, algo que para mi era perfecto porque Benzema ya se habia ganado el derecho de llevar la banda con todo lo que había hecho por el club en todos esos años. En el primer partido contra el Alaves ya empezó demostrando que venia con todo, metió un doblete que dejó claro que esta temporada iba a ser diferente, ya no era el jugador de apoyo sino el personaje principal, el que tenía que cargarse el equipo en los hombros. Los números que hizo fueron una locura total, 44 goles en 46 partidos prácticamente un gol por partido, para mi es una locura porque el tipo ya tenia 34 años y parecía que estaba en su mejor momento de toda su carrera. Lo que más me impresionaba era su manera de jugar, se tiraba unos goles espectaculares pero tambien daba asistencias brutales y aparecia en todos los momentos importantes, era como si fuera tres jugadores en uno solo. Su capacidad para resolver con la espalda al arco era tremenda, controlaba pelotas imposibles y con un solo toque ya estaba generando peligro, además ese recurso del taquito que usaba constantemente lo hacia impredecible para las defensas rivales.
Pero donde de verdad Benzema demostró que era el mejor del mundo fue en la Champions League porque lo que hizo contra el PSG fue algo sacado de una pelicula de ficción. El Madrid iba perdiendo 2-0 global y parecía eliminado, yo mismo ya estaba preparandome para una temporada sin Champions, pero el francés tenía otros planes y en menos de 20 minutos remontó la eliminatoria con un hat trick que todavía me da escalofrios. El primer gol robandole la pelota a Donnarumma fue de esos que te hacen gritar hasta que te duela la garganta, el segundo con un tiro cruzado perfecto y el tercero que fue una jugada de genio, tres goles que cambiaron toda la historia de esa Champions. Lo que pasó contra el Chelsea tampoco fue normal, el tipo llegó lesionado al partido de ida pero aún así metió un triplete de cabeza que dejó muertos a los ingleses desde el primer día, dos cabezazos impresionantes que demostraron que cuando un jugador asi está en su prime simplemente no hay manera de pararlo. En la vuelta también apareció cuando el equipo más lo necesitaba, marcando en la prórroga el gol que metía al Madrid en semifinales contra todo pronóstico.
Las semifinales contra el Manchester City fueron otra demostración de por qué Benzema es diferente a todos los demás porque el equipo de Guardiola los había goleado 4-2 en la ida pero el francés no se dió por vencido nunca. Ese penal con panenka que metió en el estadio del City fue una muestra de personalidad tremenda, hacer algo asi en una semifinal de Champions con todo en contra requiere de una valentia que pocos jugadores tienen y después en la vuelta provocó el penal que sentenció la clasificación a la final. En todos los partidos importantes de esa Champions aparecía Benzema, 15 goles en total que lo convirtieron en el máximo goleador del torneo y en el gran responsable de que el Madrid llegara a su decimo cuarta porque en mi opinion sin él esa Champions no se ganaba ni de broma. Su capacidad para resolver en los momentos más dificiles era algo que no se puede enseñar, eso se lleva en la sangre y el francés lo tenía de sobra.
Lo que más me gustaba de ese Benzema era que no se conformaba solo con meter goles sino que tambien generaba juego para sus compañeros, creaba espacios con sus movimientos inteligentes y esa conexión que tenia con Vinicius Jr era algo mágico, los dos se entendian con solo mirarse y formaron una de las duplas más letales de toda Europa. Ganó el Pichichi en La Liga con 27 goles, algo que nunca había logrado antes en su carrera y lo hizo a los 34 años cuando muchos pensaban que ya estaba en decadencia pero el tiempo demostró que los buenos vinos envejecen mejor. Esa temporada el Madrid ganó La Liga, la Champions y la Supercopa, un triplete que no se logra sin un jugador diferencial como lo fue Benzema en esos meses, porque cuando llegaban los momentos decisivos siempre aparecia para resolver. El Balón de Oro que ganó al final del año fue merecidisimo y para mi el que diga lo contrario no tiene ni idea de futbol, después de tantos años esperando por fin recibió el reconocimiento que se merecía y que debería haber llegado antes si no hubiera estado siempre en la sombra de otros. Para mi como madridista ver esa temporada de Benzema fue algo único porque después de años de criticas y dudas el tipo demostró que la paciencia y el trabajo duro siempre dan sus frutos al final y que los verdaderos grandes siempre encuentran la manera de brillar cuando más se necesita.