Miren, hoy me voy a poner a hablar de los galácticos del Real Madrid, patra mi es inevitable no sentir una mezcla de nostalgia y frustración al mismo tiempo porque estamos hablando de un proyecto que tenía todo para ser perfecto pero que al final terminó siendo más humo que fuego. Florentino Pérez llegó en el 2000 con una promesa que sonaba a locura total, traerse a Luis Figo del Barcelona y no solo lo cumplió sino que armó un circo que cambió para siempre la forma de entender el fútbol como negocio pero también como espectáculo. Este equipo que existió desde el 2000 hasta el 2006 fue como esos carros de lujo que se ven increíbles en el concesionario pero que cuando los llevas a la carretera y no rinde como tu esperabas y es quer tener a Zidane, Ronaldo Nazario, Beckham, Figo, Raúl, Roberto Carlos y Casillas en el mismo vestuario era literalmente como juntar a los Avengers del fútbol. La realidad es que Florentino quería crear algo que nunca se había visto antes en el deporte, un equipo que funcionara tanto dentro como fuera de la cancha, que vendiera camisetas hasta en China y que ganara títulos en Europa pero al final el experimento terminó siendo como un jet que iba super alto y rapido pero que tuvo tantas turbulencias que se cayó. Lo que comenzó como el sueño de cualquier aficionado madridista terminó siendo una lección brutal sobre cómo el ego y la falta de equilibrio pueden arruinar hasta el proyecto más duro del mundo.
El proyecto de hacer ese super equipo comenzó cuando Florentino se jugó el pellejo en las elecciones presidenciales prometiendo algo que parecía imposible, ficharse al mejor jugador del Barcelona que además era antimadridista declarado. Resulta que Figo llegó por 60 millones de euros convirtiéndose en el jugador más caro de la historia hasta ese momento y la reacción de los culés fue tan violenta que hasta le aventaron una cabeza de cerdo cuando fue a cobrar un corner en el Camp Nou, algo que quedó grabado para siempre como uno de los momentos más locos del fútbol. Pero Florentino no se quedo quieto con eso, al año siguiente se trajo a Zidane por 75 millones, despues a Ronaldo Nazario por 45 millones después de su tremendo Mundial de Corea Japón y de ultimo a David Beckham por 36 millones, haciendo una plantilla que en el papel era absolutamente imparable. El problema es que mientras se concentraba en fichar estrellas de ataque, se olvidó completamente de mantener el equilibrio del equipo, vendiendo o dejando ir a jugadores clave como Makelele, Fernando Hierro, McManaman y otros mas y bueno eso después le pasó factura de la peor manera. Los galácticos se convirtieron más en marketing que en un equipo de fútbol y aunque tuvieron momentos de magia como el golazo de volea de Zidane en la final, la mayoría del tiempo parecían más preocupados por las fotos y los comerciales que por ganar títulos. Vicente del Bosque, que había ganado dos Champions en tres años, lo botaron porque a Florentino no le gustaba su estilo de juego, una decisión que marcó el inicio del declive porque nunca más encontraron un entrenador que pudiera manejar tantos egos juntos. Las giras por Asia, las sesiones de fotos y el tratamiento de estrellas de Hollywood terminaron por romper la armonía del vestuario y convertir a los jugadores en celebridades que llegaban tarde a los entrenamientos y se saltaban las reglas.
Los números no mienten y por eso duele tanto recordar esta época porque con la plantilla más cara y talentosa de la historia solo ganaron dos ligas, una Champions, una Intercontinental y algunas copas menores, algo que cualquier otro club estaría orgulloso de tener pero que para lo que costó y lo que se esperaba fue un fracaso. La temporada 2003-2004 fue dolorosa porque arrancaron como un tren, goleando a todos y jugando el mejor fútbol de Europa pero se desplomaron al poco tiempo cuando más se necesitaba mantener el nivel, perdiendo la final de la Copa del Rey contra el Zaragoza y siendo eliminados por el Mónaco en cuartos de Champions después de tener el partido prácticamente ganado. Lo más frustrante de todo fue ver cómo un equipo que tenía todo para dominar el fútbol por años se cayó a pedazos por la falta de carácter y la mala gestión porque tener a Ronaldo, Zidane, Raúl y Beckham juntos debería haber sido suficiente para ganar todo lo que se pusiera por delante. En liga fueron bastante malos en mi opinion, perdiendo cinco partidos seguidos al final de la temporada cuando eran líderes, algo que todavía me da tristeza recordar porque demuestra la falta de mentalidad ganadora que tenía este grupo de supuestas estrellas. Los clásicos taaan buenos tampoco, ganando algunos pero perdiendo otros de forma humillante como aquel 3-0 donde Ronaldinho los dejó en ridículo y hasta la afición del Bernabéu terminó aplaudiendo al brasileño. Carlos Queiroz, García Remón, Camacho, Luxemburgo, López Caro, cinco entrenadores en menos de tres años, una locura total que demuestra la inestabilidad que tenia el proyecto cuando las cosas empezaron a salir mal. La defensa fue siempre el punto debil porque mientras gastaban fortunas en delanteros y mediocampistas ofensivos, atrás tenían más huecos que un colador, recibiendo goles de equipos que ni siquiera deberían haberles hecho cosquillas.
El final llegó de la manera más mala posible, con Florentino renunciando a la presidencia después de perder contra el Mallorca y ver cómo su proyecto millonario se convertía en la burla de Europa, siendo eliminados por el Arsenal en octavos de Champions sin poder marcar un gol en toda la eliminatoria. La temporada 2005-2006 fue como ver una película de terror, con Figo yéndose al Inter porque estaba harto de ser banca, Zidane anunciando su retiro y el equipo acumulando derrotas que dejaron muy claro que el proyecto había muerto. Tres temporadas seguidas sin títulos importantes para un club que se supone es el más grande del mundo, eso es lo que dejó la era galáctica, una sensación de perdida y una clase sobre cómo no se debe hacer un equipo de fútbol. Los brasileños tipo Robinho, Baptista y Cicinho llegaron para intentar salvar alguito pero ya era tarde, el barco se hundía y no había forma de salvarlo porque muchas cosas estaban mal desde el principio. El famoso 3-0 del Barcelona de Ronaldinho en el Bernabéu fue como la muerte del proyecto, una humillación que dejó claro que mientras los catalanes construían un equipo de verdad, los madridistas solo habían armado un equipo que era como un circo de estrellas. Beckham era mas modelo que futbolista, Ronaldo había perdido gran parte de su magia después de las lesiones y Zidane aunque seguía siendo brillante, no podía cargar solo con todo el equipo. La salida de jugadores como Makelele al Chelsea demostró que Florentino no entendía nada de fútbol porque cambiar a uno de los mejores volantes defensivos del mundo por otro delantero más era como cambiar las vigas que sostienen tu casa por una ventana bonita.
Para mi esa epoca fue un experimento que demostró que el fútbol es mucho más que juntar a los mejores jugadores y esperar que la magia aparezca sola porque es que sin equilibrio, sin mentalidad ganadora y sin un proyecto deportivo serio, hasta los mejores talentos del mundo pueden fracasar. Como madridista me duele admitirlo pero fue como tirar los recursos y talento, una oportunidad única que se fue por la arrogancia y la falta de conocimiento futbolístico de quienes tomaban las decisiones importantes. Florentino aprendió de sus errores y cuando regresó años después construyó un Madrid mucho más equilibrado y exitoso pero eso no quita que esos galacticos son mas recordados por lo que pudieron ser que por lo que realmente fueron. Los números están ahí para recordarnos la realidad, siete títulos en seis años con la plantilla más cara de la historia para ese momento es simplemente inaceptable para un club como el Real Madrid, y si, hubo momentos mágicos como la novena Champions o algunos golazos, pero el rendimiento real no fue bueno. Yo creo que por lo menos sirvió para entender que el fútbol necesita más que estrellas, necesita equilibrio, planificación, humildad y sobre todo respeto por el deporte. La nostalgia a veces nos hace recordar esta época con cariño, pero a mi parecer la realidad es que fue una de las mayores decepciones en la historia del club más exitoso del mundo, una lección cara pero necesaria sobre cómo no se debe construir un equipo ganador. Al menos nos quedaron algunas jugadas increíbles para el recuerdo y que cuando Florentino regresó había aprendido la lección porque el Madrid de Cristiano, Modric, Kroos y compañía sí supo combinar las estrellas con el equilibrio deportivo de la manera correcta.