Esta es mi participación en el concurso elaborado por en homenaje a Rodari. Si quieren conocer las bases, vayan aquí.
Ya estaba cansado del tenso ambiente que envolvía a Verona. Todos los días debía escuchar con profundo hartazgo las charlas impetuosas de sus familiares en contra de la familia Capuleto. Por algún motivo se sentía sofocado, así que sin que nadie lo notara, escapó de casa.
Luego de horas cabalgando llegó a un pequeño pueblo cuyo nombre desconocía. Estaba cansado y sudoroso por la jornada, así que decidió descansar cerca de un arroyo. Mientras se echaba agua en el rostro escuchó el melifluo cantar de una joven. Maravillado por la melodía se acercó a ella y se presentó como Romeo Montesco. Habló mucho tiempo con Bella, la dulce señorita que en poco tiempo robó su corazón.
Llegados el atardecer decidió irse, no sin antes prometer que regresaría por ella. Cuando volvió a su casa se acordó que esa noche había un baile de máscaras en casa de los Capuleto. No le prestó interés, pues ya Rosalinda no significaba nada para él. Ahora su corazón pertenecía a Bella.
Al siguiente día volvió a cabalgar hacia el pueblo, pero no la encontró por ningún lado. Así lo hizo por más de una semana. Realizó intentos vagos en charlar con su padre, un «científico loco» sobre su paradero, mas este nunca le atendió, así que resignado no regresó. Luego de meses en cama, acongojado por la incertidumbre, se enteró que Bella se había vuelto princesa de un castillo que él no conocía.
Se encerró en su habitación con una furia inexplicable. Una semana después de lo acontecido sus padres comunicaron en el desayuno que Julieta Capuleto se iba a casar con el conde Paris, el soltero más codiciado de Verona.