Cuando uno apuesta en el amor, debe hacerlo en grande; no con la duda de “si me va a querer igual” o “puede ser que me engañe”.
Te conocí y de una vez tomé la decisión: dejaría fluir lo mejor de mí. Así comenzó todo, yo haciendo mi gran apuesta y tú, con hábitos “misteriosos”. Eso no me detuvo, por más que yo sea bueno suponiendo y un experto en sospechar, todos tenemos nuestros hábitos y yo conozco muy bien a las mujeres que tienen algo que ocultar.
Firmé un compromiso conmigo mismo: no voy a cambiar mi actitud solo porque tengo sospechas. No, yo no dejo que los demás controlen mi actitud hacia ellos, no soy de esos que dicen que “solo te devolveré lo mismo que tu me das”. Esa hipocresía se la dejo a quienes no mantienen con firmeza, su integridad.
Cuando uno se arriesga por un gusto, siempre debe tener claros los riesgos que correrá. Algunas veces estabas ahí y eras genial, pero otras veces estabas distante, en el más allá. A pesar de eso, lo sabes, siempre fui igual.
Mi plan era simple: quería recordarme a mi mismo que puedo ser especial con quien yo decida que así será. Te escogí a ti para que vivieras momentos diferentes, cuando parecía que todo lo veías mal. No sé de qué venías, si de una desilusión o si fuiste tú la que le falló a alguien más. No me importó, nada de eso me haría cambiar.
Hablamos de muchas cosas, hasta me puse a planear. Típico del “ser iluso”, que empiezo a creer que todo será para siempre, que nada va a salir mal. Pero resultó diferente; resultó que eres desleal.
No te reprocho absolutamente nada, porque cuando uno descubre las cosas a tiempo, en lugar de quejarse frente a todo el mundo, debe agradecer que no pasó más allá. Fue a tiempo, nadie murió en el intento y ninguno tiene nada que lamentar.
No te agradezco a ti nada, tampoco te guardo rencor ni -mucho menos- te he de odiar. Solo ten presente -a modo de consejo- que sea tarde o temprano, quien las hace las paga, eso es ley natural.
Arre cabasho! Que la vida sigue y si el universo se encarga de toparnos de nuevo, ya veremos si sea para bien o para mal.