Otra vez creí que eras tú...
Voy caminando y en una esquina: te veo. Acelero el paso, me acerco y descubro que mis ganas de verte me han hecho un mal juego.
No ha sido fácil desde que no estás; suelo verte en todas partes, confundirte entre las demás. En un día común y corriente, sin aviso te empiezo a pensar; es así como comienzan estos espejismos que me hacen "verte" aquí y allá.
Me acuesto pensando en tu cara, recordando tu aroma y esa sonrisa que a cualquiera puede enamorar. Nunca he culpado a quienes -aún frente a mi- no podían dejarte de mirar; ¿Cómo hacerlo? Si -mírame- yo en todas partes te suelo imaginar.
La vida no ha sido justa y la distancia me ha pegado; porque yo lo que más quiero es: volver a tenerte a mi lado.
Camino aquí, miro hacia allá y en todas partes te veo; eso me hace recordar que te extraño y te deseo.
No me hagas caso, solo es soy iluso y esa es mi perdición; no solo te imagino cuando te pienso, también cuando suena "nuestra" canción.
Confieso que esto no se siente bien; quisiera tener el consuelo de que a ti te pasa esto también.
¡Arre cabasho! ¿Será ella la que se subió al tren? No me hagas caso, cabasho, o vas a parar a loco también.