Porque no es fácil conseguir alguien con quién poder estar en silencio. Porque -aún cuando- no diga nada, tú lo entiendes todo. Porque con otras, el silencio es incómodo.
Porque quiero estar con alguien que -cuando habla- yo la puedo admirar. Porque nunca me pediste respeto, tú te lo supiste ganar. Porque no andas por la vida con actitud de víctima, tú sabes perder y ganar.
¿Qué quieres razones de más? Porque me haces mejor y -sin exigir- me haces dar más. Porque a ti no he tenido que explicarte el porqué soy como soy, tú lo has logrado descifrar. Has estado ahí cuando te he tenido cerca, y también cuando hemos decidido no estar.
¿Quieres un poquito más? Porque nos hemos aceptado así y ni tú quieres cambiarme, ni yo te quiero cambiar.