"El Vino" es un jugo que se origina de la fermentación de los azúcares de la uva para transformarla en alcohol, gracias a la interacción de las levaduras.
Por mucho tiempo ha tenido algo de mala fama y no sin razón, debido al abuso consecuencias generadas por el alcohol que es después del agua, su componente más importante.
En los años 70 se empezó a definir el consumo del vino con efectos farmacológicos y su consumo tóxico. De manera muy general podríamos decir, que encuentras un margen de seguridad, obtener un máximo partido de los beneficios del alcohol. En el hombre se recomienda si no supera el consumo de 1/2 litro al día y en la mujer puede reducirse a la mitad y no más de 2 o tres copas al día.
¿Cuáles son esos efectos ocultos del vino que benefician nuestra salud?
Sedante, tranquilizante, aumenta las defensas, analérgico, diurético, ahorra vitamina C debido a los polifenoles, sintetiza el colágeno presente en las paredes de los vasos arteriales manteniéndolos elásticos y resistentes, favorece la absorción intestinal de las grasas.
Además de:
- Mejorar la función cognitiva, su consumo moderado mejora el funcionamiento del cerebro.
- Combate las bacterias bucales, algunos componentes presentes en esta bebida frenan el crecimiento bucal de los estreptococos y las bacterias relacionas con las caries.
- Reduce riesgo de cáncer, previene varios tipos de cáncer como el de pulmón y el de mama.
- Limpiador del paladar, debido a sus propiedades astringentes.
- Cuida la próstata.
- Aliado contra la grasa, su consumo de vino tinto activa un gen que impide la formación de nuevas células grasas.
- Hábitos saludables, se ha comprobado que las personas aficionadas a la degustación de vinos, tienen como costumbre comprar para acompañarlo alimentos más sanos y tener una dieta más equilibrada que los consumidores frecuentes de cerveza.
- Protege al corazón, el consumo diario de una copa en las mujeres y dos en el hombre contribuye a aumentar los niveles de colesterol bueno en la sangre.
- Complemento placentero.
Cuando degustamos con moderación el vino se liberan endorfinas en dos áreas del cerebro, aumentando una sensación de placer, además según estudios realizados si la luz ambiental es azul o roja, el placer y el sabor del vino es mucho más intenso. El vino es como nosotras las mujeres nos alborota los sentidos y nos obliga a buscar la esencia que le dio origen a dicho proceso.
Puedo concluir que el vino es totalmente bueno para nuestra salud siempre y cuando se tome con moderación.
¿Ahora dime cual es tu vino preferido?
En mi caso particular adoro el "Malbec Argentino"