1.- Opta por porciones pequeñas
Está científicamente comprobado que cuando vemos mucha comida sobre una mesa seguimos comiendo a pesar de estar satisfechos. Para evitar que esto te ocurra, si sales a comer ordena en porciones pequeñas, además usa platos y cucharas chicos para apoyarte.
2.- Toma un vaso de agua grande antes de cada comida
Muchas veces nuestro organismo confunde la sed con el hambre y por ello terminamos comiendo de más. Para evitar que esto ocurra los expertos recomiendan tomar un vaso de agua natural grande antes de cada comida, con eso mejorará tu digestión y comerás menos
3.- Come solo
Claro que es buenísimo cuando tus seres queridos te apoyan cuidando tu dieta, pero la realidad es que si se sientan a comer juntos, terminas consumiendo más porque pasan más tiempo platicando; basta con imaginar las comidas familiares para saber cómo ocurre todo, ¿verdad? La clave está en servirte sólo lo que te vas a comer y disfrutar de la plática.
4.- ¿Hambre? Elimínala con un delicioso olor
Una investigación de la Universidad del Sur de California reveló que oler alimentos como una manzana, un plátano o algo de menta, engaña al cerebro y le hace creer que estás comiendo. Esto provoca que tu apetito sea menor y que tu peso no aumente.
5.- Viste de azul
Expertos determinaron que este color ayuda a que sientas menos hambre. Para que tú también disfrutes estos efectos usa mantel azul en tu mesa, servilletas, cubiertos, vasos y platos de ese color. Efecto contrario tienen colores como el rojo y el amarillo, por eso los emplean en los establecimientos de comida rápida.