El fuego griego es una sustancia viscosa y muy inflamable que entraba en combustión en contacto con el agua, por tanto, creaba un fuego que no podía ser apagado con agua, se supone que fue inventado por un tal Calínico durante el siglo VII, los Bizantinos lo utilizaron repetidamente tanto en buques de guerra como en la defensa de ciudades, este invento les proporcionó un gran número de victorias y era considerado un secreto de estado, incluso hoy en día, no se conoce con exactitud cual era la composición de esta sustancia, se cree que contenía Betún, otro derivado del petróleo.