Hola amigos 🌻
Hoy encontré este cadáver de libélula en mi puerta. Y rápidamente la convertí en arte, gracias a mi lente curioso.
El cuerpo estaba allí, solo, rígido. No sabré cómo murió, solo que su cabeza se desprendió. Muchas preguntas nos hacemos, pero no obtenemos respuesta; se acumula lo que no sabemos. Tenemos que cargar con el peso del desconcierto, aprender a vivir con ello; conseguir la paz al juntar los pequeños pedazos de verdad que tenemos. Quizás algún día, descubramos otros trocitos para construirla. A veces estos provocan que el sentido de esa verdad que percibimos, se transforme, cambie de contexto. Otras veces no lograremos interpretar adecuadamente ese contexto y así tergiversaremos la información. Por eso, siempre deberíamos de examinar nuestro análisis, nuestros pasos e incluso, ocasionalmente nuestras creencias. Los tiempos cambian. Las experiencias nos brindan una visión más amplia del panorama en el que nos desarrollamos.