Cada año, millones de toneladas de alimentos se desperdician en las ciudades, afectando tanto la economía como el medio ambiente. Para combatir esto, varias ciudades están implementando programas de recuperación de alimentos, donde supermercados, restaurantes y ciudadanos colaboran para donar alimentos comestibles a bancos de alimentos y organizaciones benéficas.
Estas iniciativas no solo ayudan a quienes más lo necesitan, sino que también reducen la huella de carbono y promueven la sostenibilidad. Expertos destacan que la conciencia ciudadana y la participación activa son clave para lograr un cambio significativo.