De un tiempo atrás a esta parte, observo como nuestra sociedad, pierde el apego , la solidaridad y la empatía hacia el prójimo.
Esto se puede comprobar , con el solo ejercicio de pedir información sobre una calle a cualquier transeúnte, muchos por temor seguirán de largo , otros nos harán un escaneo antes de contestarnos y los menos responderán naturalmente.
Pues bien ,días atrás, haciendo un tramite en una oficina de un servicio publico, pude ser participe del maltrato innecesario y solo por deporte a una mujer de mas de 80 años y discapacitada con el certificado en sus manos documentando dicha discapacidad.
Esta señora concurrió a la oficina a efectuar un tramite y la dejaron parada en la puerta por mas de 40 minutos, sin siquiera ofrecerle una silla , esto no fue casual , esto es lamentablemente una practica habitual tanto en esa oficina (AySA) como entre la mayoría de nosotros.
Estamos practicando la falta de sensibilidad y de a poco nos estamos convirtiendo en zombies.
Deberíamos replantearnos la practica del amor al prójimo.