Una chica llamada Juana de 19 años, intento ocultarle a sus padres que por conducir le habían multado por estar conduciendo demasiado rápido, pero no pudo estar escondiendo el secreto por mucho tiempo. "Mas o menos un año después -comenta ella-, mi papa vio una multa por exceso de velocidad a mi nombre. ¡Me metí en un gran problema!
¿Que aprendió Juana? ella explica: "tratar de ocultar los errores solo empeora las cosas. Tarde o temprano tienes que pagar las consecuencias".
Cada vea que pasamos por errores, aprendemos de ellos una buena leccion para no volverlos a cometer. Todos tropezamos muchas veces, como sabemos, admitir los errores enseguida es una señal de humildad y madurez.
A si sea mentir por una pequeñez aunque no nos demos cuenta, iremos creando un habito, el cual es toxico y dañinos para nosotros. Vamos cosechando esas mentiras en nosotros y son errores que debemos corregir para que no caigamos en esa tentación. Muchas personas pasan por errores muy trágico, se debe ser fuerte ante toda situación de nuestra vida, para poder levantarnos y salir adelante, nos quedara una experiencia la cual nos servirá para no caer en errores como los anteriores y asi seremos mejores personas cada día.
Darle vueltas y vueltas a los errores del pasado es como conducir sin quitar la vista del espejo del retrovisor.