Estas sandalias de mi nieta cuando era mas pequeña se las regalé a una niña que la madre pasó pidiendo algo de calzar su hija de dos años ya que la tiene descalza.Siempre tenemos por costumbre guardar lo que dejamos de usar porque siempre hay alguien que pueda necesitar y regalar. En esta situación no sabemos cuando la necesidad nos haga tocar la puerta del amigo o del vecino no lo sabemos.