El arcoíris del mar
El arrecife de coral es un ecosistema muy distinto a otros tipos de vida, la luz y el color se apoderan de las aguas dándole vida y esplendor a estos; la vida allí no es producto de ninguna corriente oceánica que traiga nutrientes. Es como un gigantesco autónomo en el que la energía pasa de un eslabón a otro con la única aportación del sol y el mar.
Los corales son especialistas en crecer en aguas pobres siempre que sean claras, si pudiéramos descender hasta donde el agua se hace tenue podríamos observar que las riquezas de especies disminuye, lo contrario de la parte superior donde la plenitud de colores luce esplendido.
Se calcula que en arrecife de coral pueden vivir más de dos mil especies diferentes, todas relacionadas a sobrevivir en una sociedad tan competitiva como lo es el arrecife de coral. Uno de los más vistos en los arrecifes es el pez payaso, este amiguito que vive donde otras especies morirían específicamente en las anemonas, esto no le afecta ya que las anemonas no le reconocen como especie invasora.
De allí que se introducen entre los tentáculos de esta sin que les ocurra nada.
Los arrecifes están llenos también de especies depredadoras las cuales sacan provecho de comer todo lo que se pueda, un ejemplo de esto es el pez ballesta que puede perforar cualquier coraza por más dura que esta se pueda ver.
¿Sabías que los corales son animales?
Los corales no podrían aprovechar la energía del sol sino fuera porque en su interior alojan a diminutas algas llamadas zoo chántelas, ellas producen oxígeno y carbono, sintetizan la piedra caliza el cual forma la estructura rígida del coral así que entre más luz solar absorban más grande será su tamaño.
Los arrecifes son buscados por muchos para hacer buceo y conocer como es la vida de los arrecifes, lugares esplendidos escondidos bajo la superficie esperando ser visitados, regalos de la vida gratis.
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