A veces se puede pensar que hay que sacrificar aquello que nos contenta o nos anima por que no permite garantizar lo aquello que es "realmente importante" en una situación dificil. Así, en tiempos de crisis, tratamos de garantizar nuestra supervivencia física a veces sacrificando nuestra superviviencia espiritual, o lo que suene mas común: nuestra paz mental, nuestra tranquilidad, nuestro derecho a contentarnos.
Es dificil vivir estando ya muertos por dentro.
Esta necesidad de mantenernos contentos puede manifestarse de multiples formas: desde escuchar música a todo volumen hasta comprar un dulce, desde cantar a todo púlmon a solamente caminar y ver otras cosas.
Hay importancia en mantener la frescura de estas experiencias. Saturarnos de las mismas por aburrimiento termina matándola y a dejarnos sin nada, aunque también represente una oportunidad de conocer otras cosas.
Considero que a veces hay que intercambiar esa necesidad material por esa necesidad espiritual. De ambas necesitamos para vivir; para sobrevivir en tiempos díficiles.
No dejemos morir nuestro espíritu. Al fin y al cabo, es lo que nos mantiene con vida.
Arte por: AquaSixio (de Deviantart)