Pensé que la sensatez con la que comenzaste tu respuesta iría enfocada a soluciones, no a suposiciones. Yo si te voy hablar de hechos, querido amigo. Lo que estén haciendo en Argentina es asunto de ellos, lo que si me consta porque tengo amigos cercanos allá, es que ni de lejos están viviendo algo ni remotamente parecido al caso Venezuela. Pregúntale a las personas de tercera edad en tu familia si es verdad esa matriz de opinión que "había de todo pero más de la mitad del venezolano no tenía acceso a nada de eso"; si tuvieras ocasión de preguntarle a mi abuela, la cual vivió el mandato de Marcos Pérez Jiménez, te dirá que aquí la familia más pobre desayunaba con huevos y almorzaba caraotas aunque fuesen solas. De hecho, la postura de gallina era básicamente la comida "del pobre" y si llegabas hacer una visita, al menos pan y café te daban. Mi abuela, que ha vivido mucho más que tu y que yo, y sabe más que un pescado frito, te dirá también que para hoy desayunar con huevos y almorzar caraotas (insisto, solas) tendrías que percibir al menos dos salarios mínimos porque el cartón de huevos cuesta UN MILLÓN QUINIENTOS MIL BOLÍVARES, no "mil quinientos", y el kilo de caraota está por encima de los DOS MILLONES. Hermanito, yo aquí no estoy haciendo apología ni al gobierno, ni a la oposición, porque son caimanes del mismo pozo, te estoy hablando de la realidad que a diario vivimos y que cualquier venezolano chavista-madurista-opositor-nini podría explicarte mejor que yo; al menos que sufra de algún tipo de disociación psicótica para no ver una situación que ya raya en el genocidio y es sólo comparable al Holocausto judío. ¿De especulación me hablas? Imagínate, el gobierno (y te hablo de hechos comprobados) crea el caos y luego se sienta a pescar en el lago de impunidad que ellos mismos han creado. Controlan las divisas, sus empresas de maletín las sacan a precio preferencial y lo venden en el mercado negro a casi un millón (UN MILLARDO de los "de antes" ¿Recuerdas?) Ojo mano, esto no lo digo yo, lo dijo Mario Silva en su audio, el cual reconoció era suyo. En el Único Libertador que yo creo se llama Jesucristo y en Él esta puesta mi esperanza, créeme. Te invito hacer lo mismo, un abrazo.
RE: Venezuela ¿Y ahora qué?