Un sentimiento que une millones de venezolanos,
donde no importa clase social o color de piel,
son veintitres talentosos guerreros,
todos ellos dirigidos por Dudamel.
Una copa en la cual ya alcanzamos una final, pero lastimosamente no pudimos ganar,
donde hay otra oportudinad de ganarla,
pero el camino sera duro y tenemos que apoyar.
Una esperanza de alegria que la vinotinto nos puede dar,
donde un país dividiso y en crisis ya no da para más,
esperemos ruede el balon en la copa,
para dar animos a nuestro equipo y saborear la gloria.