¡A quien dices el secreto das tu libertad!
Desde pequeños aprendemos a querer,
a jugar con sentimientos sin saber que va a doler,
a satisfacer nuestras curiosidades y deseos,
a veces sin importarnos el dolor ajeno.
Amores del pasado y amores venideros,
amores trágicos y amores platónicos,
nunca sabremos cual viviremos,
solo queda sentirlos y aprender de ellos.
Las experiencias de la vida no hacen más sabios,
las aventuras pueden quedarse como secretos,
entre menos personas lo sepan lo desconocido,
menos pueden chantajearte por eso.
Aprende a convivir con tus más oscuros secretos,
ellos solo te pertenecen a ti,
tus familiares y parejas no necesitan saber sobre ellos,
ocultándolos de todos aprenderás a ser más feliz.