Cuando se inicia la vida en parejas siempre se cree que el dinero no será un inconveniente entre ambos o por lo menos fue mi caso jamás pensé en que las finanzas de mi parejas y las propias ocasionarían irritación, a tal punto que se iniciaría una “batalla campal” en nuestro hogar.
En mi caso particular siempre me considere una mujer independiente en cuanto a mis finanzas, ya que, nunca tuve que consultar con un tercero los gastos que debía disminuir y la cantidad de dinero que debía ahorrar. Sin embargo, eso cambio por completo cuando inicie la vida matrimonial, recuerdo particularmente un hecho donde me encontraba en casa y llegaron todas las facturas de servicios que se debía cancelar, en ese momento las tome y se las entregue a mi esposo; quien por supuesto me pregunto cómo realizaríamos la cancelación de todo, (ya que para ese momento sus ingresos eran menores a los míos), pero ante aquella situación mi respuesta fue que no comprendía lo que quería decirme porque siempre lleve mis finanzas como mejor me pareció, por supuesto esa respuesta no le agrado y tuvimos nuestra primera discusión.
Luego de aquel incidente comprendí que el dinero no debía ser un obstáculo entre nosotros, y por ello inicie una justa relación entre el dinero y mi matrimonio aplicando ciertos consejos que espero les sea útil a ustedes.
• Primeramente recordé lo que siempre dicen que la mujer es la ayuda idónea para el hombre, debido a eso entendí que los gastos del hogar pueden ser compartidos no como obligación, sino por ser un apoyo a nuestro amor.
• Retribuí las atenciones que mi esposo tiene conmigo, sus detalles, sus consejos, recordando que antes de ser un matrimonio en primer lugar somos amigos.
• Planificamos nuestros gastos en el hogar, respetando un porcentaje de dinero que cada uno utilizaría a su bien, sin reproches del otro.
• Iniciamos un ahorro para casos fortuitos y a su vez para vacaciones cuando lo dispongamos.
• En el caso de planificación de nuestros proyectos siempre nos consultamos para tener una opinión de lo que se quiere.